Mientras voy cocinando el siguiente capítulo, les voy dejando esta lista de reproducción que actualizo todos los días con videos Laliter. Espero se pasen y disfruten. Gracias por comentar y leer.
Traducciones y/o adaptaciones de libros en español o inglés, con actores y/o personajes de Casi Ángeles - se omiten ciertos capítulos, hay cambios, ampliaciones, reducciones, etc. Claro está que nada es escrito ORIGINALMENTE por mí y en cada uno se publicará quién es el autor.
domingo, 18 de enero de 2015
viernes, 16 de enero de 2015
El Mar de Tranquilidad: Capítulo 24
Thiago
—Te ves ridícula.
Rayito de Sol ya está en mi garaje a las
ocho de la noche, vestida para ir a una fiesta con Simón. Ella odia las
fiestas, pero él logra que ella vaya todo el tiempo.
Nuestra rutina se ha vuelto, bueno, una
rutina. Hacemos tareas, preparamos la cena y luego pasamos tiempo en el garaje.
A veces ella se va por un rato a correr y termina aquí lijando madera o viendo
sobre mi hombro, preguntando cien preguntas sobre cada cosa que hago.
—¿Qué? ¿No crees que funciona? Puede que
no me cambie.
Mira hacia las botas de trabajo que se ha
prestado de mi clóset. Se ven enormes en sus pies. Entró con un vestido negro y
zapatos no adecuados para mi garaje así que tuve que decirle que se cambiara de
zapatos o no entraba pues hay demasiadas herramientas dando vueltas. Parte de
mí quería que escogiera la opción e irse así no tendría la tentación de mirarle
su vestido y estar arreglándome el pantalón, pero ella tomó la otra decisión.
Hace semanas, cuando finalmente acepté el hecho que ella no se iría, me prometí
a mí misma que no me acercaría a ella. No soy tan destructivo conmigo mismo.
Pero en días como hoy, cuando entra usando ese vestido apretado y con mis botas
de trabajo, me pregunto cuánto tiempo podré mantener esa promesa.
viernes, 2 de enero de 2015
El Mar de Tranquilidad: Capítulo 23
Mar
—Ándate a sentar, ya lo tengo.
Thiago me aparta desde el fregadero
después que hemos lavado los platos de la cena. Cada vez como más aquí; es el
único momento en que como comida de verdad. Él prepara la cena y yo lo lleno de
postres.
—Tú cocinaste. Yo puedo lavar los platos.
—No, no puedes.
Me quita la esponja de las manos y cierra
el caño mientras yo voy a limpiar la mesa y colocar los platos en el fregadero.
—¿No puedo lavar los platos? —pregunto,
sin creerlo.
—No—. Sacude su cabeza.
—¿Por qué?
—Porque eres muy mala haciéndolo.
El Mar de Tranquilidad: Capítulo 22
Thiago
—¿Cómo aprendiste a cocinar?
Sus piernas están colgando desde la
encimera de la cocina, no desde mi banca de trabajo como siempre. Ella come
aquí todo el tiempo ahora. A veces ayuda. A veces observa. Siempre habla.
Abro una compuerta por encima del
refrigerador donde mi mamá guardaba todos sus libros de cocina. Ella alza la
mirada. En realidad solo usé unos cuantos, pero el gabinete está muy lleno.
—¿Aprendiste a cocinar leyendo todos esos
libros de cocina? —Alza sus cejas.
—¿No es así cómo lo hace la mayoría de
gente?
—No todos los chicos de diecisiete años.
Hay un silencio en el que ninguno de los
dos dice nada.
—Si apesta, ¿podemos ordenar pizza? —pregunta,
rompiendo el silencio.
jueves, 1 de enero de 2015
El Mar de Tranquilidad: Capítulo 21
Mar
Cuando llego a su casa a las 7:40, Thiago
está en la pista, inclinado contra un lado de su auto. Apenas me ve, le quita
el seguro a las puertas y camina alrededor para abrir mi puerta.
—Sobre el tiempo, Rayito de Sol —dice—,
estaba por rendirme.
—No sabía que tenías un viaje de campo
planeado —respondo, una vez que me sitúo en el auto y cierro la puerta.
—Debo llegar a la tienda de venta de
cosas para la casa antes que cierren.
—No tenías que esperar por mí.
—No. Pero sabía que vendrías tarde o
temprano y mi garaje estaría cerrado y te sentirías abandonada y luego me
sentiría culpable y odio ese sentimiento. Así que era más fácil esperar.
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