Mar
No dejé de hablar inmediatamente. Hablé hasta el día en que recordé todo lo que había sucedido, como un año después. Ese fue el día en que me quedé muda; no fue una táctica, fue una elección. Y la hice.
Solo supe que de pronto tenía respuestas. Tenía respuestas a todas las preguntas pero no quería decirlas. No quería soltarlas en el mundo y hacerlas reales; no quería admitir que tales cosas había sucedido y a mí. Así que escogí el silencio y todo lo que vino con ello porque no era lo suficientemente mentirosa para hablar.
Siempre planeé decir la verdad. Solo quería darme a mí misma un poco de tiempo. Una oportunidad para encontrar la cosa correcta por decir y el coraje para decirlo. No tomé un voto de silencio, de pronto no me quedé muda. Solo no tenía las palabras. Aún no las tengo. Nunca las encontré.