Mar
Estoy en la oscuridad y todo lo que hay
es dolor. Hay muchas sensaciones juntas. Cada nervio está quemándose. Y luego,
hay destellos de todo. Colores, voces, máquinas, palabras rudas. El dolor es
constante, rígido, nunca termina. Es lo único que conozco. No quiero
despertarme más.
Logro sobrevivir al segundo lunes en la
escuela. Creerías que estaría totalmente agotada por ello, pero aparentemente
no, porque aún no puedo dormir.
He estado en la cama por dos horas ya; sé
que ya son más de la medianoche aunque no pueda ver el reloj desde aquí. Ya he
escrito varias líneas en mi libro de composición, pero ni eso ha ayudado a que
me dé sueño.
Puedo escuchar que la lluvia fuerte se ha
detenido, así que salgo de las sábanas y miro por la ventana. Mi ventana mira
hacia el patio y está muy oscuro para ver si aún llueve, así que me dirijo al
frente de la casa y miro afuera nuevamente. No hay lluvia visible, así que me
estoy cambiando mis pijamas por ropa deportiva. Lo hago sin pensar, ansiosa por
correr, cosa que no hago hace varios días. Miro el reloj: 12:30.
Cojo las llaves de la casa y un spray de
pimienta, antes de salir. Es algo que me da seguridad.
Cuando salgo, siento las ganas de romper
las calles y correr hasta que no pueda respirar, hasta que no haya suficiente
oxígeno en el mundo para que me pueda sofocar. Quiero que todo el estrés que
hay en mí se vaya, junto con mi ansiedad y mi energía, así puedo colapsar ahora
en la cama. Tal vez me quede afuera hasta que sea hora de ir a la escuela y
luego dormiré durante el día.
Mis pies me desobedecen y empiezan a
correr. Mis piernas me odiarán más tarde, pero valdrá la pena. Corro rápido, de
la forma en que me he acostumbrado. No presto atención a los carros o casas, mi
cuerpo y mi mente se ha acostumbrado a ello, ya que ha sufrido mucho con todo
lo que ha pasado en mi vida.
La primera vez que corrí, terminé
vomitando todo en mis zapatos. Fue una de las mejores noches de mi vida. Empezó
conmigo peleándome con mis padres. Luego a mí escuchándolos pelear sobre mí. Me
quedé en esa habitación sentada, hasta que ya no pude soportar más. No podía
estar en esa casa, escuchándolos pelear, por mi culpa. Eran las nueve de la
noche entonces, y me coloqué los primeros zapatos que vi, sin medias, y corrí
por las escaleras, dejando la puerta abierta, sin molestarme en cerrarla. Era
una versión literal de escaparse del hogar. Corrí, corrí y corrí. No recuerdo
cuando tiempo y qué tan lejos fui, lo único que sé es que estaba jadeando y mis
pulmones dolían, y mi estómago convulsionó y vomité. Y fue genial. Fue
catártico, constructivo, destructivo y perfecto. Luego me senté en el suelo y
lloré. Luego me puse de pie y fui a casa.
Corro todas las noches desde ese día.
Aprendí a controlarme a mí misma, a calentar antes de salir y calmar las
energías al regreso. Pero siempre terminaba yendo más lejos, corriendo con más
fuerzas. Mi terapista le dijo a mis papás que era saludable. Tal vez no vomitar
mucho, pero correr en general. Mis padres aman la palabra saludable. La única
razón por la que corría era para drenar toda mi energía, así no quedaba nada
para usar para el remordimiento, el miedo o el recuerdo. Pero ahora me toma
mucho más tiempo drenar todo. Corro más cada día.
Esta noche, me siento mareada, no he
comido mucho últimamente y eso no está ayudando. Mis pies se detienen, me da un
minuto para observar la calle, y por primera vez, noto lo que me rodea. Nunca
antes he estado en esta calle. No sé qué tan lejos he corrido, pero este sitio
no es conocido. Es tarde. Muchas de las casas están apagadas e intento
disminuir mi ya rápida respiración.
Mientras camino, me choco con varias
espinas. Pero no me importa, las náuseas ya están comenzando a hacer fuerza en
mi estómago, así que termino vomitando. Cuando mi estómago se ha vaciado
totalmente, trato de escapar cuidadosamente de las espinas, tratando de
minimizar el daño, pero ya se ha hecho. Puedo ver sangre empezando a arañar mi
piel. Cierro mis ojos y luego los abro de nuevo. Me fuerzo a mí misma a mirar
mis alrededores para recordarme a mí misma en dónde estoy, y más importante, en
dónde no estoy.
La enfermedad en mi estómago es
reemplazada por una nueva clase de miedo. Las casas son iguales. No puedo
encontrar ninguna señal en la calle. Es mitad de la noche y estoy sola y
perdida en la oscuridad. Busco en mi bolsillo, mi celular, así puedo usar el
GPS. Vacío. Por supuesto que no lo traje. Salí tan rápido que me lo olvidé,
porque soy impulsiva y no pienso en las cosas básicas.
Camino por la acera, tratando de buscar
algo familiar. Todas las casas están a oscuras, pero solo de una emana una luz,
al final del camino. Me dirijo hacia la casa, sin realmente saber qué espero
encontrar ahí. Tal vez alguien despierto que pueda darme direcciones.
Direcciones que no puedes consultar, idiota. A la distancia, escucho un sonido
rítmico. Suave y casi musical y lo sigo. La casa está cerca y el sonido es más
fuerte ahora, aunque aún no puedo decir qué es, hasta que ya estoy ahí.
Me detengo al final del camino, en frente
de una casa amarilla, con su garaje abierto. Quiero ver si hay alguien adentro
antes de acercarme mucho, pero mis pies no se quieren detener. Apenas alcanzo
el umbral, me congelo, sólo un pensamiento formándose en mi mente. Conozco este
lugar. El pensamiento invade mi cerebro y mientras lo hace, finalmente tomo
nota del rítmico sonido, aún sonando en mis oídos. Hay una figura sentada en
una banca de trabajo al final del garaje, su mano se está moviendo de atrás
hacia adelante, trabajando en una viga de madera. Mis ojos se enfocan en esas
manos como si me estuvieran hipnotizando. Aparto mi vista para seguir la
suciedad que cae al suelo, atrapando la luz mientras lo hace. Conozco este
lugar. El pensamiento me viene a mí de nuevo y me quedo sin respiración. Un
segundo más para procesar lo que significa. Conozco este lugar. Pero antes que
pueda pensar, las manos se han detenido, el sonido se ha detenido y la persona
en el garaje se ha volteado para mirarme.
Y yo también lo conozco.
seguilaaa ay quede con intriga de saber la casa y la persona que lali conoce
ResponderEliminarGracias por comentar! Espero volver hoy con más :)
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